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Un día cualquiera en Sabi Sand, Parque Kruger, Sudáfrica/An ordinary day in Sabi Sand, Kruger Park, South Africa

¿Os habéis preguntado alguna vez como es un típico día en Sabi Sand, Parque Kruger, Sudáfrica? Pues entonces estáis de suerte, porque hoy en el blog os llevo de safari virtual y os cuento cómo fue mi experiencia allí. ¿Os apuntáis?

Cinco y media de la mañana. Uno de los guardias del lodge donde estamos alojados pasa a despertarnos y nos da unas galletas que los más hambrientos pueden acompañar con un café preparado en la habitación. Media hora después el guardia vuelve a buscarnos, porque salimos de safari a las seis y tiene que acompañarnos al jeep. Todavía es de noche y por seguridad, no sabemos si hay algún animal cerca, los huéspedes no pueden caminar solos por el lodge. Aunque todavía medio dormido, enseguida notas el frío de la mañana. ¡Menos mal que vamos bien abrigados y que en el vehículo nos espera a cada uno una manta y una bolsa de agua caliente para las piernas! A esta hora la vegetación se cubre de rocío y hay una cierta humedad en el ambiente, así que si te dijeran que estás en medio de los páramos escoceses o de la campiña inglesa no te sorprenderías. El safari de mañana incluye siempre una parada en algún lugar increíble, a menudo junto a un lago, para tomar un desayuno más completo que nuestro guía saca del jeep: por ejemplo un café con Amarula, crema de licor típica de Sudáfrica, de nuevo acompañado con deliciosas galletas y esta vez también con fruta.

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Y de repente, en algún momento de la mañana, tomas conciencia de dónde estás y te das cuenta. Un safari es mágico. Ver a todos esos animales que viste de pequeño en el zoo, pero de verdad… ¡No es cualquier cosa! Es como volver a la infancia, es no dejar de flipar. Vas en un jeep que bota de vez en cuando, con un conductor que es a la vez tu guía, entre arbustos (o por el “bush” como lo llaman ellos), recorriendo caminos de arena y siguiendo huellas, mientras a tu alrededor huele a naturaleza… Y da la sensación de que en este entorno sólo pueden ocurrir grandes aventuras de las de los libros y las películas… Y entonces, poco a poco, van apareciendo los animales, que se ven interrumpidos en su rutina. El jeep se acerca a ellos, en ocasiones mucho, y les observas durante un rato. A veces se detienen por un momento, a menudo vuelven la mirada con desinterés y siguen a lo suyo, como sucede con los rinocerontes, y otras veces, sobre todo los “gatos” (el leopardo, el león) parecen mirarte fijamente a los ojos. Las jirafas avanzan de forma lenta y elegante, los cachorros de león juegan mientras su padre se deja caer al suelo perezoso, los buitres esperan cerca mientras los leones acaban con su festín, los elefantes agitan las orejas como si de paipais se tratara, levantan la trompa y te dan ganas de tocar esa piel rugosa que parece irreal, el leopardo lleva encima un abrigo de piel de aspecto suave y brillante y las cebras, los antílopes, los ñúes y los búfalos pastan tranquilamente. Todos son diferentes y a veces no sobreviven al encuentro mutuo y sin embargo aquí todo parece tener un sentido, todo parece estar en su lugar.

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Sobre las diez de la mañana es hora de reponer fuerzas y regresar al lodge. Allí nos espera un brunch  y un tiempo de descanso y relax, por ejemplo en la piscina, en la ducha al aire libre de la habitación o en los sillones y hamacas de las zonas comunes. Después, llega el momento de tomar el té de la tarde con dulces y salados, perfecto para recuperar fuerzas antes del segundo safari del día. Ya os contaré más sobre Cheetah Plains, nuestro alojamiento en Sabi Sand, en un próximo post, porque ahora tenemos el tiempo justo. A las cuatro de nuevo salimos en busca de animales, pero quizá lo más especial, al menos para mí, de este safari más tardío, son los paisajes. En efecto, cuando se acerca la hora del atardecer el guía busca un sitio especial para ver la caída del sol mientras disfrutas de una cerveza local o un gin tonic. Puede ser un lago con un hipopótamo dentro o un lugar elevado para tener buenas vistas. El cielo se torna poco a poco naranja y las siluetas de los árboles negras y entonces aparecen las estrellas. Algunas, como la mítica Cruz del Sur, sólo pueden verse en este hemisferio. Después, ya de regreso en el lodge, sobre las ocho, es el momento de disfrutar de una deliciosa cena y de compartir experiencias alrededor de una fogata. Todo ello antes de irnos a dormir y coger energías para las aventuras del día siguiente.

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En definitiva, una rutina de madrugones, safaris y relax que confieso resulta tan placentera y emocionante que podría acostumbrarme a ella. ¡Repetiría ya mismo! ¿Y vosotros? ¿Tenéis en mente hacer un safari algún día? ¿O quizá lo habéis hecho ya?

Datos prácticos

El verano del hemisferio norte, es decir el invierno de Sudáfrica, es perfecto para hacer un safari en Kruger, porque no es época de lluvias.

En Kruger hace frío por la mañana y por la noche, así que no olvidéis meter forro polar, abrigo y demás en la maleta. Tampoco os dejéis en casa el bañador, por si os animáis a daros un chapuzón en la piscina del lodge a mediodía.

Todos los safaris que hicimos, en total cinco, los organizó el lodge en el que nos alojamos, Cheetah Plains. Prometo post dedicado a él prontito por aquí, porque no sólo nos encantaron los safaris, sino también el alojamiento.

 

¡Muy feliz miércoles!


8 Comments »

  1. Sonia Otero dijo,

    octubre 16, 2013 @ 10:18 am

    Un día cualquiera en Sabi Sand, es un día perfecto!!!! ♥♥♥

  2. theROOM dijo,

    octubre 16, 2013 @ 10:47 am

    Es uno de los viajes que me encantaría hacer….

  3. Mariel dijo,

    octubre 16, 2013 @ 11:27 am

    Un safari tiene que ser alucinante! Me ha gustado la parte en la que dices que todo parece estar en su lugar, así me lo imagino, la naturaleza en su máxima expresión. Besos!

  4. Angie dijo,

    octubre 16, 2013 @ 1:05 pm

    Increíble!!! Este es un viaje que merece la pena! Distinto a todos los demás y súper enriquecedor!!

  5. Begoña dijo,

    octubre 16, 2013 @ 3:59 pm

    Yo no sé si haré un safari, de momento me conformo con el que he hecho a través de tu post, muy interesante tu descripción.

  6. Carol dijo,

    octubre 16, 2013 @ 6:04 pm

    ooooh que chulo tu blog!! me encantaría hacer lo que haces 🙂 Te tendré en cuanta cuando haga algún viaje :)))

  7. |Harmonyanddesign| dijo,

    octubre 16, 2013 @ 6:23 pm

    Perfección de día , qué espectacularidad!!!
    Besos

  8. chus dijo,

    octubre 21, 2013 @ 10:53 am

    Qué bien nos lo has contado, parecía que ibamos contigo en el jeep. Debe ser impresionante, es mi gran viaje pendiente -no pierdo la esperanza-.
    Bonitas fotos. Bss.

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Susana

¡Hola! ¡Bienvenidos! ¿Os cuento algo sobre mí? ¡Me encantan los viajes! Y leer y el cine y el teatro y la fotografía... ¡Y recomendar lugares y experiencias a los demás! De ahí este blog en el que todos los consejos e imágenes, salvo que se especifique lo contrario, provienen de vivencias propias. ¡Espero que lo disfrutéis!

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